BienvenidaMensaje del Día

Trata a los demás como te gusta que te traten a ti

En las enseñanzas de Jesús sobre cómo debería ser nuestra interacción los unos con los otros, Jesús estableció este mandato: “Traten a los demás como les gustaría que ellos los trataran a ustedes”. Trata a los demás bien.

No obstante, nadie que hayamos conocido antes habría dicho esto, probablemente porque los pensadores y religiosos maestros de la época pensarían que esto era pedir demasiado. Unos cuantos años antes del Ministerio de Jesús, el Rabino judío Hillel se había acercado a esta verdad cuando propuso este mandato en la siguiente frase en negativa: ‘No hagas a otros…’

Jesús pasó a explicar que ‘en esto se basa la Ley y los Profetas’. En otras palabras, este principio de relaciones humanas reposa sobre toda la Ley Judía y las enseñanzas escritas de los profetas judíos.

De acuerdo a Jesús, este principio es la base de lo que constituye una vida buena, en lo que consiste realmente el éxito como seres humanos.

Juzgar, por otro lado, consiste básicamente en hacer a alguien lo que ellos hacen a otros, el principio de ojo por ojo y diente por diente en la mayoría de códigos de ley, el principio de pena balanceada y proporcionada. Pero si nos situamos como juzgado, jueces y ejecutores, entonces no podemos alcanzar a Jesús, al mandato de nuestro Dios.

Si nosotros no queremos ser juzgados y sentenciados por nuestros pecados en la próxima vida, necesitamos ser consistentes de tratar a los demás tal como desearíamos ser tratados. Así pues en el Día del Juicio nosotros también seremos tratados de la misma forma en la que tratemos a otros ¡lo cual significa que entonces seremos tratados de la forma que desearíamos ser tratados!

Si por el contrario nosotros nos paseamos por lo que entendemos que es la Ira de Dios, sobre el resto de personas, entonces en el Día del Juicio recibiremos lo que hemos hecho a otros


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